El alquiler está en pleno auge, sobre todo, en las grandes capitales. Si estás buscando una casa para convertirte en inquilino, es posible que te estén surgiendo dudas acerca de la duración mínima del contrato, que arreglos corren por tu cuenta o por la del propietario o cuál es la mejor manera para efectuar el pago de las mensualidades. Desde pisos.com crearon una lista de errores comunes, que nosotros te compartimos para que estés atento en tu próximo alquiler:

Resultado de imagen para alquilar

1- No ser lo suficientemente rápido

Actualmente, la demanda supera a la oferta en las zonas donde el alquiler residencial tiene una gran presencia. Los portales inmobiliarios están experimentando una rotación altísima, dado que los anuncios apenas duran unas horas publicados. Eso significa que, en el momento en el que se detecte una oportunidad, hay que contactar inmediatamente con el anunciante y acordar una cita lo antes posible.

2- No tener la documentación a mano

Preocúpate por acudir siempre a las visitas de los pisos en alquiler con todos los papeles que podrían pedirte. En caso de que la vivienda te interese, es mejor que señalices e, incluso, formalices el contrato en este mismo momento, ya que los que vienen detrás te lo pueden quitar. Lo básico es el documento de identidad original y una fotocopia, el contrato de trabajo y las tres últimas nóminas.

3- No prestar mucha atención durante la visita

Es esencial que lo compruebes todo, desde los grifos y la cisterna hasta los interruptores de la luz y las persianas. Lo mismo con la apertura y cierre de puertas y ventanas. En cuanto al mobiliario, asegúrate de que, si quieres deshacerte de alguno, el casero no va a ponerte problemas. Interésate por la antigüedad de los electrodomésticos y del colchón. Pregunta también si tendrás que devolver la casa pintada.

4- No tener claro quién paga o arregla cada cosa

Por norma general, las reformas que tengan como objeto mejoras de calado, como instalar calefacción o aire acondicionado, debe costearlas el casero. Los arreglos del día a día relacionados con el mantenimiento corren a cargo del inquilino. Otra cosa es que, por ejemplo, la lavadora se rompa al mes de estar viviendo en la casa. En tal caso, se trataría de un aparato viejo que el casero debería sustituir.

5- No estudiar al detalle el contrato

Además de cerciorarte de la duración del contrato, de hasta cuándo podría renovarse y de cómo se va a actualizar la renta, en el contrato debe recogerse también quién paga los gastos de comunidad o la tasa de residuos urbanos. También debe señalarse si la fianza se va a ingresar en el organismo regional correspondiente, algo imprescindible si el día de mañana quieres tener acceso a deducciones.

Fuente: www.pisos.com